miércoles, 15 de diciembre de 2010

Un mundo, para vos, para mi

Te tengo una propuesta, vivamos de ilusiones. Si, soñemos que volamos, que caemos. Sin parapentes, solo cachetes inflados por la velocidad. Rebotemos en las hojas secas del otoño de un amor tardío. Porque estoy cansada de realidades que nos erizan los pelos de la nuca y nos vuelven personas tristes y vacías. Por eso solo quiero fantasías, mucho color. Un circo tal vez, lleno de payasos y acróbatas vestidos con lentejuelas. Y un montón de nenes también, unos con globos, otros malabareando serpientes de fuego que no queman. Nosotros entretanto podríamos pagar las cuentas con lo que nos deje la venta de relojes sin agujas. Un proyecto que un día de estos pondremos en marcha. ¡Imaginate! Cada cosa sería hecha en el momento preciso no en el exacto, ni en el estipulado. Nada de decisiones apresuradas, ni de retrasos. Se terminarían las despedidas precipitadas por la mañana. Imaginate.
Te invito además a pasar unas vacaciones entre mis brazos, para que cuando te rías pueda sentir tu aliento rozándome la mejilla. Con muy pocas cosas podríamos alejarnos de esta sucia ciudad. Ir a visitar Perú, Amsterdam, Kingston, o donde la mochila quiera llevarnos. Y te digo más, mi bicicleta cuando nadie te ve levanta vuelo, el secreto es cantarle canciones que le gusten, cuanto mas fuerte mejor.
¿Que te gustan las olas? Si, a mi también y la arena, pero las aguas profundas me asustan, temo no poder acompañarte hasta el fondo del océano azul. Pero por ti haré el esfuerzo. Promete darme un beso en la nariz cada atardecer y mis miedos se mantendrán a raya. Es mi medicina, no te rías de mi.
Yo se, soy un poco rara, pero te quiero y eso vale mucho mas que todo lo que pueda decirte.